De mar a montaña

Siempre he tenido mis dudas sobre el masoquismo forestero que los Americanos llaman hiking. Tanto es el rechazo de mi cultura por esto de caminar en el bosque, que no existe ni traducción en español para la palabra. Según Google, hiking en español es “senderismo”. WTF. Mount Rainier en la distancia.

Pero bueno, ya que mi novio es de Austria y vivimos en Seattle, no me queda de otra. Por estos lares ir hiking es tan común como ir a nadar en Ocean Park. Este fin de semana C y yo fuimos a Mount Rainier, una montañota que suele verse desde la ciudad sólo en días muy claros. O sea, casi nunca.

En medio del “senderismo” mi corazoncito comenzó a latir rápidamente, totalmente sobrecogido por toda la belleza natural de este rinconcito lluvioso del planeta. No hay montaña que pueda remplazar al dulce mar Caribe, ni a la brisa salada de San Juan. Pero por unos segundos en ese bosque, junto con C, me sentí más cerca de casa.