Bubble hopping

This Invisibilia episode moved me so much that I almost burned my dinner and couldn't contain the impulse to share with you fine readers. 

The episode tells the story of a Google engineer who felt trapped by his strict work/life routine and created an algorithm to select random events for him to attend. Every Friday he would spin the proverbial wheel and let the thing choose where he was going - he calls this "bubble hopping".  Anything was fair game, from a community center pancake breakfast to acroyoga. 

The Invisibilia producers joined him for some "bubble hopping" in his hometown of Des Moines, Iowa. The algorithm landed them at a First Friday Breakfast Club for gay and bisexual men. There they met a man named Gary who opened up to them about his experience leaving rural Iowa so he could live life as an openly gay man. As he described the home he left behind, Gary started crying. (21:48 if you want to listen). Here's the reporter's reflection:

Fifteen minutes earlier we had been speeding through a barren winter landscape and then, just like that, we were here, in front of an older man, with a muffin crumb stuck in the corner of his mouth, who had been overcome and was accidentally crying in public about how the freedom he clawed for himself had cut him off from a thing that he loved. Is that the price you might pay for ditching your bubble?

These words, and Gary's tears, really struck a chord. Like most people who've left home in search of something (adventure, a job, a spouse, freedom...) I've done a ton of bubble-hopping. I've lived in 7 cities and 3 continents in the past 10 years. Don't get me wrong, I love my nomadic lifestyle: it has enriched my life, widened my perspective and introduced me to the man of my dreams. But, in that process, it's also made me feel increasingly disconnected from the community I was brought up in. (A huge reason why this site exists.)

My desire to burst out of my bubble always comes from wanting to experience more of the world. But the price I pay for this is a feeling of never truly belonging anywhere; of always being, in some sense, an outsider. Every time I move somewhere new I feel like I'm infiltrating, visiting, touring, sightseeing... all verbs that are temporary by definition.

So yes! I'm an unrooted individual! Sometimes this concept is super freeing and sometimes it depresses the hell out of me. I'm like a bird who flew high and far but is now getting tired and needs to find a place to land, build a nest and lay some eggs. But where? And when I do find that place, will I ever feel there the same way I feel when I'm in Puerto Rico? Or is my original caribbean bubble the only place that will ever truly feel like home? 

Is our original bubble, the one we were born in, the only one that will ever truly feel like home?

Hay que perderse

Hoy llegué 25 minutos tarde a una cita con mi peluquero, super puntual a hora boricua pero el gringo que me tiñe de rubia no estuvo de acuerdo y se rehusó a atenderme. Para añadirle al caso, mi teléfono se quedó sin batería pero le había montado tanto escándalo al tipo que no me atreví regresar a pedirle prestado su cargador - hubiese sido weird luego de haberle tirado la puerta y amenazado con no volver jamás. Gracias al drama (que vergüenza), no me quedó de otra que tener que llegar a mi casa sin GPS.

Mi telefono es una porquería y se queda sin batería super rápido pero no lo cambio porque me da terror tener que regresar a Sprint a firmar un contrato lleno de palabras incomprensible que me van a atar una vez más a un servicio que no entiendo pero sin el cual ya no puedo existir. Pero más que esto, me aterroriza tener que vivir sin Google Maps, perdida como un topo, arrastrando papeles impresos con mapas de Mapquest por las calles de Seattle. Hoy me di cuenta Google Maps, al igual que muchos de los features de mi celular, me hace la vida más fácil pero mucho menos interesante.

Cartel fotografiado fuera de un bar en Cartagena, Colombia, donde la gente sabe vivir.

Cartel fotografiado fuera de un bar en Cartagena, Colombia, donde la gente sabe vivir.

No voy a mentir - luego de salir del peluquero me tomó un buen rato llegar a mi casa. Mi cerebro estaba como "WTF...donde está la vocecita esa que me dice que hacer?! Y ahora, que hago!?" Pero deambulando por las calles de Seattle vi partes de la ciudad que nunca había visto: un restaurante vietnamita bien chevere, un sitio que tiene happy hour de café y cupcakes por las tardes, una cervecería alemana que a C le va a encantar... OK casi todo lo que vi fue comida, pero de todas maneras! Descubrí cosas cool que jamás hubiese visto si estuviera siguiendo las direcciones exactas de mi GPS.

El GPS nos tienen a todos viajando de punto a A a punto Z sin dejar tiempo ni espacio para descubrir y disfrutar el sublime espacio que existe entre la B y la Y. 

Mi punto es: los 'smart phones' nos han vuelto adictos a los procesos lineares y las contestaciones inmediatas.  Pero muchas de las cosas más mágicas, las amistades más bonitas, las oportunidades más interesantes, y los restaurantes más ricos se descubren cuando uno no sabe exactamente a donde va. Por eso es que hay que perderse y disfrutar del estar perdido (lo segundo es aún más importante). Y es que perdiendo es que uno encuentra y se encuentra.

Anda Pa'l on NBC!

Thank you NBC for featuring my bags in your list of Top 10 Latino Inspired Gifts.

I was in Puerto Rico for the holidays, which means days full of lechón, mofongo, arroz con gandules, pasteles and SCREEN PRINTING! Thank you to all who bought and gifted one of my bags. I am most grateful for your support. And wait 'til you see what I have in store for 2016!


Why "parrandas" are the most terrifying thing in the world unless you're Puerto Rican

Parrandas are as essential to Christmas in Puerto Rico as lechón asao. But unless you're from the island and were born with a pandereta in hand, the concept can be hard to grasp. In fact, when broken down into 5 steps, the whole thing sounds like a medieval pillage story. Here's why:

1. You show up at someone's house in the middle of the night and yell "asalto" (which translates to assault, attack or robbery).

2. You sing as loud as possible until you wake them up - these people had no idea you were coming.

3. Once you're in the home you drink their liquor and eat their food.

4. When food and liquor have been depleted, you move on to the next home.

5. The last home you visit before sunrise must serve asopao.

Yup, this all sounds very strange to non-Boricua ears. The truth is that you can only understand parranda when you experience parranda. Lucky for you, they're in season! Here's a taste of our odd and super fun tradition. This one formed itself when a bunch of people were stuck in the main stadium in San Juan due to a huge rain storm. In case you needed evidence that Puerto Ricans are the most fun people in the world....

Las permutaciones de un plátano

C es el austriaco más boricua que conozco. Sabe pedir una Medalla y un bacalaíto. Sabe reconocer el canto de un coquí. Sabe que sólo basta con repetir las palábras "anda" y "obvio" para sobrevivir una conversación sin que la otra persona se entere que el no habla ni pío de español. Pero no importa cuanto aprenda y cuantas veces vayamos juntos a Puerto Rico siempre se traba con lo mismo: el problema verbal/matemático de las permutaciones del plátano*.

Todo comienza con una litanía de preguntas que me acechan cuando examinamos juntos un menú: 

  • "What is mofongo?"
  • "What is tostones?"
  • "What is arañitas?"
  • "What is amarillos?"

En defensa de C, el sabe reconocer todas estas cosas visualmente, sólo que se le olvida como rayos se hacen. Y quien lo culpa si mi contestación a todas estas preguntas es siempre la misma:

"You take the plantain, you fry it... (fill in the blanks)."

Para hacerle la vida más sencilla a C y a todo el que tenga a alguien en su vida que necesite un "cheat cheat" que explique todo este drama que tenemos los boricuas con los plátanos he creado este "infographic" tan chulo. Espero que le sirva de bien a usted el lector y a todo el que intente resolver el problema de la permutación del plátano.

Las permutaciones del plátano. www.andapal.com

Las permutaciones del plátano. www.andapal.com

p.s. Para los que se les olvidó todo lo que aprendieron en séptimo grado, una permutación es una variación del orden y de la disposición de los elementos de un conjunto. 

p.p.s. Todavía no puedo creer que los tostones se fríen dos veces.

 

Me quiero tatuar un coquí en el brazo

Cuando estoy lejos de Puerto Rico, especialmente cuando se acerca el invierno en este estado tan oscuro y lluvioso en el que vivo (véase foto super deprimente adjunta), a veces me dan ganas de tatuarme un buen coquí en el brazo. O una monoestrellada. O unas cuantas líricas de Verde Luz. Enfin, lo que sea para asegurarme de que todo lo Boricua que tengo (que es bastante) no se me escape; para que todos sepan que llevo a mi isla conmigo siempre, a flor de piel. 

Comparen esta escena con Ocean Park en noviembre y sabrán como me siento

Comparen esta escena con Ocean Park en noviembre y sabrán como me siento

Pero como hacerme un tatuaje traería varias consecuencias no muy placenteras, la peor siendo la ira de mi madre, siempre busco maneras menos permanentes de bregar con mi nostalgia. A veces escucho a Fiel a la Vega en repeat y luego me encierro en el baño a llorar un buen rato. Otras veces busco videos viejos de reggaeton (viva DJ Nelson) o me voy en una búsqueda frenética por un buen plátano en Seattle. Este año he dirigido mi nostalgia a algo que puedo más fácilmente compartir con otros: este sitio web. 

Ayer una buena amiga que vive en Washington, DC me contó que mis carteritas (especialmente esta) la hicieron reírse sola. Su comentario me trajo tanta alegría porque eso es exactamente lo que espero lograr a través de mi portal. Espero que mis productos le traigan una sonrisa a todo el que ame a Puerto Rico, tanto a los que estén allí como a los que, como yo, estén afuera y extrañen a su patria profundamente. 

Por ahora me aguanto con lo del tatuaje. Con poder contribuír mis ocurrencias en este portal me sobra. Pero en serio, si no compran nada me lo voy a tener que hacer. Obligao!

¿De que hablamos si se nos pierde el pasaporte?

Hoy Puerto Rico está de luto, lleno de pésame y dolor por la tragedia ocurrida anoche en Guaynabo. Mi mente y mi corazón están con el niñito de 13 años quien lo perdió todo, con su familia y sus seres queridos. Hace casi 12 años que me fui de Puerto Rico. El propósito inicial de mi viaje era académico, pero me he quedado por otras razones. Yo no necesito mucho para ser feliz. Mis padres me criaron con valores de fe, humildad, y trabajo. Ni los salarios, ni el clima, ni la corrupción, ni el tapón son factores en mi decisión de quedarme por acá. Pero el crimen sí.

Por eso no me sorprende que muchas de las conversaciones sobre lo ocurrido (al menos en mi Facebook) se enfocaran en el éxodo. Para los que viven en los EEUU los eventos justifican su decisión de vivir en tierra ajena. Los que viven en Puerto Rico se preguntan si esta es la gota que colmó la copa - si es hora de comprar un pasaje one way y brincar el charco.

El éxodo es una reacción válida y relevante y sería una hipocresía de mi parte pensar lo contrario - después de todo yo tomé la decisión de irme de Puerto Rico. Pero a veces me pregunto que pasaría si no tuviéramos pasaporte Americano y la única opción fuera trabajar para un mejor Puerto Rico. Si no existiera la opción de irnos – ¿como cambiaría nuestra reacción a sucesos trágicos como los sucedidos anoche? ¿Comenzaríamos a indagar más en las causas verdaderas de nuestros problemas políticos y sociales? ¿En la salud mental de nuestros ciudadanos, el clasismo, el materialismo, y la violencia en los medios? Sin la opción de irnos, quizás podríamos encontrar las raíces del mal que acecha nuestra sociedad.

Pero ese no es el caso. Todos podemos irnos, y muchos lo hemos hecho. Pero a pesar de tener esa opción, como país (y me incluyo aunque esté lejos) debemos tomar momentos de dolor como oportunidades para conversar sobre temas importantes. Y debemos presionar a los medios a que provean reportajes que ayuden al país – a que vayan mas allá de los detalles morbosos de un crimen y escriban artículos que inspiren reflexión y cambio.

Mientras nuestras conversaciones sobre eventos trágicos acaben en éxodo (en “que bueno que me fui” o “me tengo que ir de aquí’) el cambio me parece difícil, si no imposible. Vamos a pretender por un ratito que se nos perdió el pasaporte y que no nos queda de otra: hay que buscar como devolverle el encanto a nuestra isla.

¿Que significa tembol o tranqui?

tembol o tranqui:

intermición, descanso, cesación de hostilidades.

estas palabras originan de la versión boricua de “escondite” y/o “pillo policía” donde se suele designar una pared u objeto que le da inmunidad a todo jugador que la toque. los peores jugadores (los mas lentos o tímidos) suelen quedarse demasiado tiempo en el tembol/tranqui, lo cual causa controversia e incita la ira de el que “manda” o determina las reglas del juego.

estas palabras también pueden ser usadas en otras situaciones: como cuando necesitas un “break” de la vida real o cuando alguien te hace muchas cosquillas y gritas “tranquiiiiii” como manera de alzar la bandera blanca.